Select Page

El aborto no es un derecho porque no es justo

El aborto no es un derecho porque no es justo

“…el día en que encuentres en conflicto el derecho

con la justicia, lucha por la justicia”

                                                                                                                                        Eduardo Juan Couture

 

No es nuestro interés hacer un análisis dogmático jurídico sobre la inadmisibilidad del derecho al aborto en casos de violación, o por cualquier otro supuesto, sino mostrar la inexistencia de fundamentos que sustentan el llamado Derecho al Aborto y; de igual manera, mostrar que los argumentos en su favor van en contra de cualquier lógica sencilla de justicia.

Quienes están de acuerdo con el aborto, relacionan el derecho o procuran su sinonimia con el de justicia. Su lógica es simplista: me corresponde este derecho porque es justo. A esta lógica, le impregnan una carga de sentimentalismo y emotividad logrando una –intencional-, confusión para establecer objetivamente si existe ese derecho o, si solo es un recurso por el cual se procura aplacar un sentimiento. Y, efectivamente, lo han logrado en otros países y procuran lograrlo en el Perú.

Procuran que la gestación producto de una violación, sea vista como la continuación del trauma sufrido, como una violación aún vigente y activa que se ha transformado en un embrión y que el mantenerlo en su vientre es revivir y sufrir la violación misma día a día. Todo ello a fin de que el aborto sea visto como el recurso mediante el cual se logra olvidar, ocultar o siquiera mitigar el dolor sufrido como consecuencia del dicho acto criminal.

Si repetimos insistente y reiteradamente estas ideas, se tergiversa lo que es derecho propiamente dicho.  Se asumirá erradamente, que sí, que es un derecho y que, por consiguiente, corresponde sea reconocido como tal. Pero analicemos, desde un ángulo del derecho, brevemente su lógica.

En el derecho existen los llamados “bienes jurídicos protegidos por la ley”, que en lenguaje coloquial podríamos decir que son los bienes o derechos que el Estado defiende y que en caso de afectación, el agresor tiene que resarcir al afectado e incluso ir a prisión si fuere el caso.  Estos bienes jurídicos están estratificados o tienen un mayor o menor nivel dependiendo del valor mismo que entrañan o defienden.  Así, por ejemplo, la vida es el máximo valor jurídico protegido, seguido de la libertad, integridad física, salud y así sucesivamente.

Bajo una lógica sencilla caben las siguientes preguntas:

  • ¿La intención o procura de olvidar el sufrimiento (violación) es un derecho superior a la vida?
  • ¿Un sentimiento vale más que una vida?
  • ¿Existe derecho para suprimir la vida a una persona inocente (bebe en gestación) en procura de que la madre olvide la violación?

No necesitamos ser abogados o especialistas en derecho para evidenciar la total y absoluta carencia de fundamentos o sustentos, siquiera lógicos, para admitir el Derecho al aborto.

Quienes defienden el aborto quieren que veamos solo el aspecto emotivo.  El sufrimiento; total, absolutamente justificable y explicable de la mujer violentada, pero no más.  Porque ir mas allá, conlleva a tomar conciencia de que ese llamado “derecho al aborto” es una atrocidad mayor que la sufrida por la mujer: Es matar a un inocente.

Es una manipulación, una tergiversación intencional de los valores sociales a fin de lograr un fin repudiable: la muerte de quien no puede defenderse y que es ajeno a las circunstancias y modo en que fue concebido.  Es una injusticia y cuando hay injusticia no hay derecho.

 

 

 

Leave a reply