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III RAZON: ¡Es mi cuerpo yo decido!…pero no eres dueña de la vida de su hijo

III RAZON: ¡Es mi cuerpo yo decido!…pero no eres dueña de la vida de su hijo

¡Es mi cuerpo yo decido!

Es la frase que repiten reiterada e incansablemente los abortistas defendiendo su supuesto “derecho” al aborto.

No nos oponemos que tengan como pensamiento y quizás convicción el considerarse dueñas de su cuerpo y que, por consiguiente, puedan decidir y hacer lo que les venga en gana.  Pero si nos oponemos a que igualmente se sientan dueñas de la vida de su hijo.  El niño en gestación no es su “derecho accesorio” a su supuesto “derecho de propiedad de su cuerpo”.  El niño en gestación es un ser humano total y absolutamente distinto al de la madre.

Un niño posee 23 cromosomas de su madre y otros 23 de su padre, así como un ADN que lo identifica como otra persona.  Por consiguiente, decir: Es mi cuerpo yo decido es un error ya que no se trata, exclusivamente, de una decisión personal que afecta sólo a su cuerpo, sino que impacta violenta y mortalmente sobre la vida de otro.

Si soy dueña de MI cuerpo, MIS decisiones deberán recaer sobre MI cuerpo no sobre el de otra persona que no participó, ni tuvo oportunidad de participar, en ninguna decisión con mayor si lo conllevará a la muerte.

Es mi cuerpo yo decido, no es una manifestación de amor propio sino de un egoísmo extremo que alimenta, aun mas, los niveles de la violencia y muerte.  Bajo esta libertad absoluta y sin límites toda mujer tiene licencia para autodestruirse (bulimia, anorexia o el suicidio mismo) y nadie, aunque la vea morir lentamente, podría o debería intervenir contra su absoluta decisión. Aunque, reiteramos, esta sea destructiva.

Los abortistas dicen, por lo tanto, que siendo dueñas de su cuerpo, la mujer violada puede abortar al niño en gestión producto de esta violación ya que “es un recuerdo permanente del crimen sufrido” lo cual les impide tener una vida digna y plena.

Bajo esta lógica igualmente podría decirse que, a fin que cese ese recuerdo permanente, que igualmente se permita matar a niño ya nacido producto de una violación aunque este tenga 2,3 4,10 años o mas a fin que la mujer no continúe sufrimiento por dicho recuerdo traumático. Existiría un mayor y mejor derecho ya que la madre podría decir:

Lo intenté, quise olvidar dicho recuerdo, pero no pude, me fue imposible y el ver a mi hijo todos los días, igualmente, todos los días recuerdo que su padre me violó.  Así, como esto comprobadamente me impide ser feliz y a fin que deje de sufrir, lo mato”  

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