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Implicaciones éticas de la Inseminación artificial y fecundación in vitro

La inseminación artificial y la fecundación in vitro implican no solo la cosificación del ser humano sino al otorgamiento del “derecho” de tener hijos incluso para parejas homosexuales, rompiendo así la primacía del derecho del niño, sobre cualquier otro, como es el tener un papá y una mamá.  Implica abortos masivos al haberse fecundado mas de un óvulo, desechándose los “sobrantes”, no acordes con las características y condiciones solicitadas e implica la explotación de las mujeres que pudieran brindar su vientre en calidad de “alquiler”. Entre otras muchas mas
La fecundación, o sea la unión del óvulo y el espermatozoide, es controlada y realizada in vitro y por vía artificial. Hay sustitución de personas, la procreación no es el resultado de la unión y de la relación personal de los cónyuges.

No se salvaguarda la vida del embrión, algunos mueren al no implantarse y otros permanecerán congelados, se descongelarán y morirán, o incluso serán utilizados para experimentar. El embrión es reducido a un objeto.

La fecundación in vitro, incluso cuando es homóloga establece una disociación entre la dimensión unitiva-afectiva del acto conyugal y la dimensión procreativa y física. Separar el momento unitivo del procreativo equivale a romper la unidad de amor y vida en el acto conyugal.

El origen del ser humano es el resultado de una procreación ligada a la unión no solamente biológica, emocional, sentimental y hasta espiritual de los padres. Una fecundación obtenida fuera del cuerpo de los esposos queda privada de los valores y de los significados que se expresan, mediante el lenguaje del cuerpo, en la unión de las personas humanas.  

Cuando la procreación reducida a un hecho puramente técnico, significa establecer una relación dominante (sujeto productor-objeto producido), significa empobrecer y degradar el acto de la procreación en sentido tanto teológico como antropológico.

Los bioeticistas utilitaristas y aquellos que no miran las instancias éticas sino la eficacia de los resultados,no sólo no tienen preocupaciones éticas sino que ni siquiera se detienen a considerar la FIVET homóloga.

Desde el punto de vista jurídico, en algunos países (Suecia, España, alemania, Gran Bretaña, Austria, Australia, Estados Unidos) se permite ya la FIVET homóloga, pero el punto de vista jurídico puede no coincidir con el punto de vista ético, y en ocasiones la ley positiva humana no concuerda con la ley moral.

No se puede apelar al “derecho a engendrar” que tendría la pareja. En realidad entre los cónyuges existe sólo un derecho a tener relaciones conyugales abiertas a la procreación, si así no fuera sería invalido o ilegal cualquier matrimonio infértil. A propósito de la capacidad de procrear, no se puede hablar de un “derecho al hijo”.

En el caso de fecundación heteróloga puede haber tanto donador de semen como de óvulo, o de ambos. Habiendo no sólo disociación del acto sino los padres biológico no serán los mismos que los padres que solicitan el procedimiento de FIVET y quienes fungirán como padres.

En el caso de que se implanten los embriones en un útero subrogado, habrá la intervención de otra mujer que no es la madre que se quedará con el niño ni quien aportó el óvulo. Esto no sólo representa un problema ético sino también júrídico.

Reducción fetal consiste en matar a uno o más fetos para “solucionar” el embarazo múltiple que puede darse pues la técnica incluye transferir de 3 a 4 embriones en cada ocasión. El embrión y el feto son reducidos a objeto.

Diagnóstico prenatal. El fin de realizarlo es detectar malformaciones o enfermedades in utero, incluso podría hacerse con fin de detectar el sexo, y realizar el aborto si el “producto” no cumple las expectativas de los padres o los médicos.

El bajo índice de eficacia de la técnica, solamente el 6% de los cigotos (bebés u óvulos fecundados) llegan a término y el 94% de bebés mueren.

Adicionalmente, cualquiera de estos procedimientos contienen un alto riesgo no solo de fracaso sino afectaciones a la salud de la mujer que procura quedar en estado de gestación.

 

 

 

Por: Dra. Pilar Calva | Fuente: Catholic.net condesando del artículo: “Inseminación artificial, fecundación in vitro y embriones sobrantes”

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