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La Auténtica Libertad no Produce Muerte (Aborto)

La Auténtica Libertad no Produce Muerte (Aborto)

El 21 de marzo último, 500,000 peruanos asistimos a la Marcha por la Vida, movimiento laico que se pronunció contra el aborto y como aditamento contra la Unión Civil. Fue reconocido como la manifestación, de esta naturaleza, nunca antes vista.

No es novedad reconocer que el Perú es un país subdesarrollado y por lo tanto reconocido como no “moderno”. Ahora, relacionando ambos hechos, es decir la Marcha por la Vida y el derecho a la vida misma:

¿Podría decirse que la modernidad está directa y proporcionalmente relacionada con el nivel de defensa de los derechos fundamentales?  Indudablemente la respuesta es SI.

En países industrializados el nivel de justicia y por consiguiente defensa de derechos fundamentales es ampliamente superior a los de países no industrializados.  ¿Siendo así, por qué no se ve esta misma defensa por la vida del no nacido?

En 1973, en el emblemático caso Roe contra Wade, la Corte Suprema de Estados Unidos resolvió a favor del aborto por constituir un derecho “fundamental a la privacidad” es decir a la facultad de todo ciudadano de elegir su destino en el ámbito de su intimidad con absoluta libertad.  Pese a la diversidad de argumentos en cuanto al derecho a la vida, derecho universalmente reconocido como derecho constitucional y fundamental, la Corte Suprema recurrió a un argumento genérico, como el derecho a la libertad de ella, sin fundamentar la no admisión de los argumentos en pro de la vida del niño en gestación.  Creemos que de allí parte el problema y a su vez solución: La libertad.

Hoy en día la libertad es el derecho mas preciado y goza de la mayor protección estando por encima de cualquier otro, incluso, constitucionalmente hablando.   Para el mundo “moderno”, la libertad debe ser absoluta, sin restricción o limitación de ninguna clase. Incluso, bajo su aparente respeto se procura callar todo argumento contrario que supuestamente pueda vulnerarla.  Es decir, se restringir la libertad en defensa de la libertad.

Si esta modernidad conlleva, en ejercicio de la libertad, a ser permisivos de actos que afectaran la vida de un inocente sin capacidad de defensa, no la queremos.  Es justo y legitimo restringir la mal entendida libertad si atenta contra la vida, derecho fundamental superior a la libertad del mas débil.

Si tendríamos que elegir entre la ley y la justicia, prefiramos la justicia y  esta sólo la lograremos con la verdad, porque la verdad nos hace libres.

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