Select Page

Madre e hijo luchan por mantener relación íntima en EE. UU.

Mónica Mares (madre) y Caleb Peterson (hijo) se conocieron en Facebook y mantienen una relación.

Con mayor asidero si se trata de una anormalidad derivada de la llamada Atracción Sexual Genética (visto en familiares separados desde sus primeros días de nacidos), bajo el argumento que se quieren y no hacen daño a nadie, no se puede admitir y mucho menos legalizar este tipo de uniones.  Hacerlo implica admitir y legalizar cualquier otro tipo de relaciones incluso con menores de edad.

El extraño caso de lo que se conoce como Atracción Sexual Genética (GSA por sus siglas en inglés) ocurre en Clovis, Nuevo México y cuando ambos decidieron revelarlo dejaron perplejos a sus conocidos. El caso llegó hasta la justicia que los separó por 18 meses a la espera de un juicio donde enfrentarán cargos por incesto, una práctica considerada crimen en los 50 estados de la Unión Americana. Mónica Mares y Caleb Peterson afirman estar “locamente enamorados”.

La historia comenzó cuando Mónica tenía 16 años y tuvo a Caleb, cuyo primer nombre fue Carlos, entonces decidió darlo en adopción. El tiempo transcurrió y casi dos décadas después a Caleb le nació la inquietud de conocer a su madre biológica a quien contactó gracias a Facebook, fue entonces cuando decidió conocerla.

Según cita el británico Dali Mail al principio todo transcurría con normalidad. Caleb —ya de 19 años—  recibía atenciones de su madre quien lo cuidaba, le cocinaba y daba todas las atenciones que nunca le dio cuando era un niño. Meses después comenzó una atracción física e íntima, ahora ambos afirman que padecen del síndrome de GSA, un padecimiento que al parecer, puede darse entre familiares que se conocen cuando ya son adultos. Los dos aseguran estar “locamente enamorados” y que lucharán por mantenerse juntos.

Mónica es madre de otros nueve hijos pero ha asegurado que no le importa perder los derechos sobre ellos con tal de vivir con Caleb.

De ser hallados culpables del delito de incesto ambos pueden enfrentar una pena de hasta tres años de prisión. Por tal motivo decidieron hacer pública su situación con el objetivo de recolectar fondos y luchar por lo que llaman su “derecho a mantener una relación íntima”.

 

No son casos aislados

Hace dos años fue muy sonado el caso de una pareja brasileña que después de 10 años de estar casados descubrieron que eran hermanos.

Este caso ocurrió el Brasil cuando los hermanos Leandro y Adriana, ahora de 39 y 41 años respectivamente, fueran abandonados cuando eran unos niños.

Fue a través de un programa de televisión que ambos descubrieron que eran hijos de la misma madre, no obstante se aman y aseguran que “solo la muerte podrá separarnos”.

En el 2010, la historia de una mujer de 72 años que mantenía una relación con su nieto de 26 revolucionó Estados Unidos. “Desde la primera vez que lo vi, sabía que nunca íbamos a tener una relación entre abuela y nieto. Por primera vez en años me sentí sexualmente viva”, manifestó la mujer en aquella ocasión.

Otro ejemplo ocurrió en 2008, cuando la historia de un par de gemelos que fueron separados al nacer pero que se casaron más tarde ocupó las portadas de varios periódicos.

En esta oportunidad, los gemelos fueron adoptados por diferentes familias. Más tarde, el matrimonio se anuló. Por primera vez en años.

 

Madre e hijo luchar por mantener una relacion instima en Estados Unidos. Condensado de Prensa Libre

Leave a reply