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QUÉ CONVIENE: ¿CASARSE O VIVIR JUNTOS? EL CEREBRO SABE LA DIFERENCIA

El matrimonio es un mundo que comunica la necesidad de un compromiso. Y esto “…es lo que tu cerebro está buscando.” Confirma las conclusiones de otros estudios[1] que evidencian los beneficios del matrimonio en comparación con los de la convivencia y lógicamente de vivir en soledad. 

El cerebro percibe una mayor confianza ante la unión de casamiento, de la unión formal ante la ley. Se desmorona el argumento “solo basta el amor para vivir felices, no necesito ni me une un papel firmado”

 

En un estudio publicado en 2006, el investigador Jim Coan, psicólogo de la Universidad de Virginia, encontró que cuando a las mujeres casadas se les ponía en una circunstancia de amenaza (leve descarga eléctrica) se daba una menor respuesta cerebral cuando se sostenía de la mano de su marido, en comparación cuando se tomaban de la mano de un extraño. El efecto se producía en el hipotálamo, que es una estructura de tamaño de una almendra en el cerebro, que ayuda a regular algunas de las respuestas del cuerpo al estrés, incluyendo el aumento de la presión arterial.

En un nuevo estudio, Coan y sus colegas no sólo replicaron los hallazgos, sino que lo expandieron a las parejas que cohabitaban (convivían). 

Todas las parejas pasaron por el mismo procedimiento experimental, bajo un escáner de resonancia magnética funcional, donde se podía ver una pantalla de ordenador las reacciones a una amenaza potencial (un choque eléctrico en el tobillo). Algunas señales indicaban una probabilidad del 20% que un choque iba a venir y otros señalaron 0% de probabilidad de choque. Durante este proceso, los voluntarios tomaron de la mano a su esposo(a), un desconocido o simplemente a ninguno.  Una vez más, el estudio encontró que cuando las parejas casadas tenían de la mano a su esposo(a), su hipotálamo se encontraba calmado en comparación con las que tenían de la mano a su conviviente, un extraño o estaban solas. 

 “Hay un efecto de diferencia bastante fuerte y predecible en las parejas casadas en comparación de las parejas que conviven o de las que están solas” dijo Coan.

 

En tu cabeza

Las parejas casadas o que cohabitan fueron emparejados según su relación. La diferencia clave parece ser la manera de pensar en su relación.  En los convivientes no se dio el mismo resultado que con los casados. “Esto es como consecuencia que se están manteniendo un poco distanciados emocionalmente”. “El matrimonio es un indicador de la confianza y la fiabilidad”, dijo Coan.  Una pareja que cohabita podía reconocer los beneficios del matrimonio pero es menos probable dado que las personas que optan por la cohabitación están tomando la decisión de no estar unidos plenamente e incluso permanentemente.

El matrimonio, dijo Coan, es “un mundo que comunica un potente compromiso, el tipo de compromiso que es difícil salir. Y esto es lo que tu cerebro está buscando.”

Coan presentó su investigación en 1914 en la reunión anual de la Sociedad de Personalidad y Psicología Social en Austin, Texas.

 

 

 

[1] EL MATRIMONIO IMPORTA. VEINTISÉIS ARGUMENTOS DE LAS CIENCIAS SOCIALES

Este texto es original de un equipo de académicos especializados en temas familiares, encabezado por W. Bradford Wilcox de la Universidad de Virginia, Norval Glenn de la Universidad de Texas, y Linda Waite de la Universidad de Chicago. El proyecto está patrocinado por el Center for the American Experiment; la Coalition for Marriage, Family and Couples Education; y el Institute for American Values.  

 

 

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