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¿QUE ES SER SUPERFICIAL?

¿QUE ES SER SUPERFICIAL?

Llenarse de todo material pero ausente el afecto, la pertenencia, el cariño no necesariamente sexual, la conversación y sobre todo la familia nos hace vacíos, vanos ausentes de nuestro ser interior. Superficiales.

 

Una persona es superficial cuando decide serlo y de este modo será incapaz de mirarse, porque su idea sobre la felicidad se reduce a complacer sus caprichos, ignorar los derechos de los demás y creer que se puede caminar por la vida pensando solo en “su yo”.

 

Encontramos a este tipo de personas en:

Estudiantes que consciente del esfuerzo de sus padres para que estudien deciden no hacerlo, perder el tiempo y mentirles siempre sobre sus calificaciones. Esto hoy es una moda, un estilo de vida y puedo sinceramente expresar que en los más de doce años que llevo como catedrática noto con dolor que los jovencitos parecen todos sacados de un horno, con las mismas ideas vacías, débiles, sin pasión, sin voluntad, sin responsabilidad (elevados porcentajes) porque sus progenitores siempre fueron complacientes y pagan con dinero la ausencia de consejo, la ausencia de tiempo útil para ellos para reemplazarlo con un Tablet o Play.

Mujeres conflictivas que solo saben pedir, maltratar y creer que el varón que sea su pareja debe complacerlas en todo para que ellas puedan dar amor; son las chantajistas modernas que son incapaces de sentir felicidad porque está de moda decir que “falta todo”; damas sin cultivo, sin tema de conversación, concentradas y fanáticas del culto a la moda y consumismo, aterrorizadas de envejecer por miedo a la decrepitud.

Personas que desconocen por completo el real sentido del “amor” como sentimiento puro y noble. Y es que lo han reemplazado por el “deseo” de poseer, alcanzar y “lucir” a x persona como trofeo para elevar el ego y en otros casos con cifras alarmantes, gente que hace de débiles sin autoestima que manipula y doblega, esclavos del dolor inmerecido porque no solo no saben amar sino que jamás reconocerán errores porque existe una total inconsciencia y vacío espiritual.

Un hombre con valores y sobre todo auténtica fe, jamás haría un daño consciente y cuida mucho sus actitudes, proceder y prefiere tragar polvo antes que manchar su camino. No existe lo perfecto, pero si el poder del hombre de caminar hacia la madurez desde que puede leer para vivir en armonía consigo mismo y así evitar males absurdos e innecesarios.

Personas acomplejadas y conflictivas que eligen vivir presas de envidia para destruir, criticar y sabotear los pasos de las personas con luz, fuertes y auténticas porque antes de resolver sus problemas internos en más sencillo caminar para competir con la fijación de pisar al otro y al lograrlo, dejar que el señor ego infle el pecho para “la foto”.

Personas sin ética y escrúpulos para llegar a sus fines, que además han creado la idea consuelo de que el creador vive ocupado en temas de más urgencia como para mirar sus pasos. Y se puede ser no ético en el trabajo, con los amigos, con la familia y proceder sin escrúpulos usando de pretexto el miedo, la desesperación e incluso una falsa depresión.

Personas violentas y estrictas, perfeccionistas con sus seres más cercanos para sanar su dolor del pasado. Nunca nada los tiene contentos, necesitan comparar, expresarse con ira, destruir con la palabra, etiquetar, comparar, derrumbar y hacerle creer a una persona o varias que son “inútiles”. Suelen ser las personas cargadas de altos niveles de ansiedad incluso química que jamás visitarán a los especialistas hasta que hayan dañado a media familia o vean a sus afectos caer enfermos en diversas dolencias.

La ignorancia es atrevida queridos lectores, pero caminar con la vida sin valores y sin fe es una tragedia, porque con el tiempo, todos aquellos que proceden con inmadurez, necedad, terquedad, hedonismo y son parte del sistema superficial de estos tiempos solo sabe equivocarse, dañar y reconocen lastimosamente “generalmente tarde” que ser hombre es una responsabilidad que implica hacerse cargo del regalo de vivir con humildad.

Hoy no existen muchos escritores que sean claros en el tema porque dicen por ahí que no “vende”, pero la gente está tan enferma del alma y del espíritu que deberían crearse escuelas exclusivas para “padres” antes de intentar serlo, con cursos de valores, inteligencia emocional, comunicación verbal y no verbal, historia reflexiva, fe y devoción, entre otros.

El precio de ser superficial es igual no crecer, no hallar centro, vivir vacío, frustrado y enojado, entregado a la apatía, rutina y eligiendo criticar a los que viven en paz antes que mirarse. Es además mirar el calendario tarde con quejas absurdas, justificaciones tontas y lágrimas inútiles que no reconstruyen un ayer, curan un corazón o alivian un daño porque no existe peor desgracia que caminar sin saber cómo vivir y aún con posibilidades y talentos especiales preferir decir que mejor es fingir que todo está bien, antes que mirarse por dentro por carencia de agallas.

Condensado de Las Consecuencias de poseer una personalidad superficial. En In Perfectas.

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