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Sabemos mucho de sexo pero somos analfabetos afectivos

La defensa de la vida y la familia es el fin supremo de VIDA VIVA.  No tendríamos necesidad de mantenernos en las redes y todos los medios posibles de no existir un serio peligro contra ambos objetivos de la Ideología de Genero.  Y es que uno de los recursos que tiene esta ideología para destruir la familia es procurar dar información sexual, puramente sexual, pero sin educación de la sexualidad, de manera especial a los jóvenes.

Buscar el placer en la sexualidad despojándolo de afectividad, de amor, es decir de ser un medio para hacernos uno solo, nos mantiene en soledad.  Dos físicamente juntos pero ajenos el uno del otro es presagio de pronta separación mas doloroso aun si existen hijos de por medio.  Así, en busca de esta felicidad mal entendida los errores se repiten y a su vez se repiten los fracasos.  Final: infelicidad y frustración.

Almudena Domenech catedrático de Medicina Preventiva e investigador del Instituto Cultura y Sociedad (ICS) de la Universidad de Navarra, España ha sentenciado: “El entorno está consiguiendo que demasiados jóvenes sean analfabetos afectivos”  refiriéndose a la abundancia de información en los aspectos biológicos de la sexualidad sin ayudar a desarrollarse como personas desde el punto de vista emocional.

Almudena D. ha aconsejado a los padres implicarse en la educación afectivo-sexual de los hijos desde muy jóvenes, adaptándose a sus edades y circunstancia, procurando mantener conversaciones  ya pasar más tiempo con ellos.

Según el catedrático, se da la paradoja de que, si bien la juventud está muy informada con datos sobre sexualidad, esto “coexiste con gran decepción, dolor y analfabetismo afectivo, sensación de infelicidad y fracaso en cuestiones relacionadas con el amor”.

Debido, reiteramos, de “haber insistido demasiado en los aspectos biológicos de la información sobre sexualidad sin ayudarles a desarrollarse como personas sexuadas capaces de amar”.

En su opinión, no basta con tener información sobre el cómo de las cosas sino que también hay que conocer el por qué y el sentido que tienen. “Con mucha información, sin una seria reflexión ética y del sentido de las cosas, es fácil equivocarnos. Una educación sexual sin valores es una llamada a la experimentación sexual”, ha proseguido.

Para ejercer realmente la libertad de decidir debemos tener no solo la posibilidad de hacerlo sino tener la formación del carácter para que, en ejercicio de esa libertad, optemos por una, pero informada y formada en valores y principios. “Para que puedan, desde su asertividad, elegir que merece la pena reservar el don de su sexualidad para quien pueda asumir con ellos o ellas el compromiso de un proyecto familiar único, permanente, que sea una comunidad de amor”, ha pormenorizado.

El vehículo principal de esta educación son “continuas y largas conversaciones sobre la amistad, el amor, los deseos, la sexualidad, etcétera”, ha precisado. “Si éstos no hacen preguntas, es una buena idea provocar conversaciones para explicar cosas que tengan que ver con lo que estamos viendo en la televisión, leyendo en los periódicos, viendo en la calle o en nuestro entorno”, ha puntualizado.

 

 

Basado y condensado DIA.es   Los jóvenes saben mucho de sexo pero son analfabetos afectivos, según experto. http://eldia.es/2013-08-14/vidaycultura/10-jovenes-saben-mucho-sexo-son-analfabetos-afectivos-experto.htm.

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