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Ser menos materialista te hará más feliz

Ser menos materialista te hará más feliz

Nos valoran, peor aún, nos valoramos conforme el nivel socio económico alcanzado.  Es el termómetro del éxito personal y nuestro criterio para concluir si nuestra vida está bien encaminada en cuanto a lo que tenemos y cómo hacer para que nuestros hijos tengan ese mismo “logro”. Formula que ha fracasado ya que, extremos cada vez mayores, conllevan a sacrificar el tiempo que le daríamos a la familia…ya que no nos reditúa “utilidad” alguna.

La psicología positiva explica por qué el ser menos materialismo hace más feliz a la gente. La búsqueda de la verdadera felicidad puede llevar a las personas a tener estilos de vida nocivos para ellas y para el ambiente, indica una investigación presentada en la 122 Convención Americana Anual de Psicología.

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Por décadas, el consumismo ha estado en pugna con el medio ambiente, el apetito consumista a menudo atenta contra los recursos naturales del planeta y acelera el calentamiento global. Necesitamos cambiar nuestros hábitos para salvar la Tierra”, señaló Miriam Tatzel del Colegio Empire State.

La psicología positiva o el estudio de la felicidad, el bienestar y la calidad de vida, ofrece la respuesta sobre lo que realmente brinda placer a los consumistas, afirmó Tatzel. Muchos estudios han determinado que las necesidades psicológicas básicas de las persona incluyen competencia, autonomía, relaciones positivas, autoaceptación y crecimiento personal.

Investigaciones han demostrado que en lugar de satisfacer estas necesidades, la búsqueda del dinero y las posesiones restan tiempo para llenar gustos personales como hacer nuevas relaciones y actividades.

Tatzel indica que muchos rasgos consumistas tienen vínculos directos con el ambiente, para bien y para mal. Y este comportamiento es dañino tanto para la persona como para el ecosistema.

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La gente quiere escalar cuando se cansa de lo que ya tiene y busca más, esto da lugar a un mayor consumo y a más generación de desperdicios, por lo tanto, se consume más energía y se emite más carbono a la atmósfera”, aseveró. “Y entre más grande es el espacio entre lo que se tiene y lo que se quiere, mayor es el nivel de insatisfacción. Entonces, menos materialismo es igual a más felicidad”.

Otro camino que lleva al bienestar es el ahorro. Un análisis anterior demostró que las personas ahorradoras están más felices con su vida, ya que no viven las consecuencias negativas de despilfarrar su capital y pensar continuamente en las deudas que no han saldado.

Los humanos disfrutamos más haciendo cosas que poseyéndolas. Estamos conscientes de que los cambios que generan felicidad están relacionados con un cambio de conducta más que con un cambio material. “Las experiencias viven en la memoria y son invaluables, sobre todo, si son compartidas”, indicó la investigadora.

Asimismo, explicó que otro análisis encontró que las personas son más propensas a ser felices cuando cultivan su talento y sus relaciones con los demás en lugar de buscar la fama y el dinero. La clave está en tener un sentido de independencia personal y no dar importancia a lo que otros piensen o a lo que otros poseen.

Un alto ingreso pude proveer satisfacción pero no felicidad. Evaluar la vida en esos términos puede ser directamente proporcional al aumento en el salario pero no puede haber un progreso más allá de los $75,000 anuales, según reportes de otro estudio relacionado al tema.

Nuestra sociedad nos impulsa a idolatrar a las personas millonarias y exitosas, en ese afán trabajamos más y gastamos más, pero quizá trabajar menos y gastar menor sea la respuesta para mejorar la balanza personal y medioambiental”, finalizó Tatzel.
 

 

 

Por: Redacción Quo, en la página web QUO del 14 de agosto del 2014

 

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