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TRATAMIENTO HORMONAL DE LA TRANSEXUALIDAD.

TRATAMIENTO HORMONAL DE LA TRANSEXUALIDAD.

 

 

El tratamiento hormonal, en procura de cambiar de apariencia (de hombre a mujer o mujer a hombre), no es mas que un maquillaje como “medio para intentar disminuir la disforia de género”. Adicionalmente, según diversos estudios realizados, el indice de suicidios se mantiene desmesuradamente alto en comparación de quienes no parecen de esta hoy llamada Disforia de lo cual se puede concluir que este tratamiento no es la solución

 

En la actualidad el tratamiento de la transexualidad sigue protocolos internacionalmente aceptados, que mayoritariamente van dirigidos a la reasignación de sexo cromosómico, tanto con tratamiento hormonal como quirúrgico, como medio para intendar disminuir la disforia de género, a la vez que para lograr la integración social del transexual en el ambiente en que se mueve. Esta terapia debería completarse con un tratamiento psicológico, lo que daría lugar a la denominada «terapia triádica».

La dificultad biomédica que este tratamiento conlleva es que no cambia el sexo cromosómico, solo lo maquilla para que aparentemente sea el que el transexual desea, o sus familiares en caso de los niños. Pero este tratamiento no soluciona la tendencia transexual, como ya se ha comentado, posiblemente condicionada por una posible alteración cerebral. Es decir, esta terapia solamente trata de solucionar la expresión somática del trastorno, pero no el trastorno cerebral en sí mismo.

Por otro lado, una de las finalidades de la terapia hormonal es favorecer el desarrollo de diversas características sexuales secundarias del sexo deseado. Sin embargo, muchos de dichos caracteres, tanto primarios como secundarios, no se pueden revertir. Por ejemplo, dicho tratamiento puede interrumpir el desarrollo mamario en los transexuales de masculino a femenino (m-f), pero no lo reduce en los transexuales de femenino a masculino (f-m). Igualmente el tratamiento hormonal puede favorecer el crecimiento del vello facial en los f-m, pero no lo disminuye en los m-f. 

 

Efectos adversos de este tratamiento

Parece naturalmente admisible que tratar con hormonas a niños tan pequeños, o con cirugía que suponga castración, mastectomía, mamoplastia, faloplastia o vaginoplastia, supone, un riesgo permanente para su salud, como se constata en diversos trabajos científicos, pero muy específicamente en el realizado en el Instituto Karolinska de Estocolmo cita, el Instituto que concede los premios Nobel, en el que se evalúa la reasignación de sexo de 324 personas transexuales, 191 que han cambiado de hombre a mujer y 133 de mujer a hombre, utilizando datos estadísticos suecos de 1973 a 2003.

En dicho estudio se constata estadísticamente que la mortalidad total en el grupo de personas tras la reasignación de sexo era mayor que en el grupo control, aproximadamente tres veces superior, y sobre todo se observa que en las personas que han sido sometidas a una reasignación de sexo, tras la adolescencia, se detecta un índice de suicidios 19, 1 veces más elevado que en el grupo control, y también aumento de intentos de suicidio, alrededor de 5 veces mayor que el grupo control. Igualmente muestran mayores trastornos psiquiátricos que la población general. En opinión de estos autores la reasignación de sexo, aunque puede disminuir la disforia de género,  ésta no es un tratamiento suficiente para solventar  la transexualidad y no evita los trastornos psiquiátricos y somáticos que se pueden dar en estas personas.

También en otro estudio independiente del anterior se muestra que entre jóvenes transexuales de 16 a 24 años, en el 45%  se objetiva tendencia al suicidio y en el 26% intentos de suicidio.

Igualmente los adultos con disforia de género pueden mostrar ansiedad o depresión e incluso en algún caso tendencias suicidas.

Por ello, la pregunta que se puede plantear es, ¿qué terapia podría ser más eficiente para corregir, no solamente la disforia de género, sino la alteración neuronal favorecedora del trastorno transexual? Como muy bien apuntan las doctoras López Moratalla y Calleja Canela no existe ninguna. 

 

 

Condensado de Diagnóstico y tratamiento de la Transexualidad, de Justo Aznar, Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia

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