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UNA MONSTRUOSIDAD. FUENTE DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO

Pocas “investigaciones” causaron, y causan, tanta indignación como la realizada por Alfred Kinsey, zoólogo norteamericano quien experimentó con niños, los cuales fueron violados reiteradas veces, a fin de sustentar su teoría sobre la naturalidad de las relaciones sexuales a temprana edad.

Comparable solo con los “científicos” alemanes Nazis como Josef Mengeleo Eduard Wirths quienes experimentaron con seres humanos recluidos en campos de concentración, teniendo especial atención en niños gemelos.  Pero con la gran diferencia que Alfred Kinsey nunca fue juzgado sino galardonado por sus “estudios”

 

El Zoólogo Alfred Kinsey realizo “estudios” sobre la sexualidad en niños.  Estos comprendieron violaciones sexuales a niños de toda edad, concluyendo dicha “investigación” que los niños “disfrutaban” de estas violaciones llegando incluso al orgasmo.  Plasmó sus resultados, carentes de todo sustento científico y ético en sus dos libros “El comportamiento sexual en hombres varones” y “El Comportamiento Sexual en las Mujeres”

De acuerdo con el Dr. Kinsey, los datos fueron recogidos por “varones adultos que habían tenido contactos sexuales con chicos más jóvenes”.

Los hallazgos de Kinsey sobre los niños se basaron en entrevistas mantenidas y registradas con pedófilos, quienes describieron como “los varones adultos que habían tenido contactos sexuales con niños y chicos varones y que, por ser adultos, eran capaces de reconocer e interpretar sus experiencias con los chicos”. Kinsey observó que “Algunos de estos adultos son personas técnicamente entrenadas que han estado a nuestra disposición; y de las que hemos recogido la información de 317 pre-adolescentes que fueron observados ya sea en masturbación, o bien en conctactos con otros chicos o adultos…”.

 

¿CÓMO SE OBTUVIERON LOS DATOS?

En 1981, la Dra. Judith Reishman descubrió el papel del abuso sexual en los estudios de Kinsey, en una ponencia presentada al V Congreso de Sexología de Jerusalen. En 1990 la Dra. Reishman y Edward W. Eichel escribieron el libro esclarecedor “Kinsey, Sexo y Fraude” (“Kinsey, Sex and Fraud: The Indoctrination of a People”), que revela la evidencia de cómo los niños fueron sexualmente abusados por adultos en nombre de la “ciencia”.

Ella documentó, en los trabajos de Kinsey, más de 300 niños desde los dos meses de edad hasta los 15 años de edad.

“Yo revisé el informe de Kinsey, ‘Comportamiento sexual en los varones humanos’. Cuando revisé las tablas, me quedé espantada. ¿Cómo pudieron conseguir estos datos? ¿Cómo pudieron saber que un bebé de dos meses de edad tiene o no tiene un orgasmo? (datos de la tabla 31) ¿Cómo obtuvieron un registro de 26 orgasmos en 24 horas para un niño de 4 años de edad? (datos de la tabla 34).

“Si estos experimentos tuvieron lugar, involucraron actos en que los niños no podían dar su consentimiento y en que ni los padres ni los custodios podían proporcionar su consentimiento en la mitad de los niños. Por tanto, estamos hablando de una actividad de carácter criminal: el abuso sexual de los niños.”

Niños y bebés, de hasta dos meses de edad, fueron clasificados en tablas (Tablas 31, 32, 33, 34). En algunos casos 188 niños en una tabla. Y la leyenda bajo la tabla dice: “registrado el tiempo con un cronómetro”.

 

¿A QUÉ CONCLUSIONES LLEGARON?

Según el Dr. Muir, el conocimiento que tenemos hoy día de la sexualidad normal de los niños y del desarrollo sexual, tal como se viene enseñando, procede de los datos aportados por el informe Kinsey en 1948, con las tablas sobre la sexualidad en niños antes señaladas. Es realmente asombroso que estos datos hayan sido tomados como base de lo que se entiende por desarrollo sexual normal de la niñez. Basados en los datos de Kinsey, los investigadores sexuales formularon una teoría de la sexualidad infantil que ha influenciado todo, desde las leyes contra los abusos sexuales hasta cómo y cuándo la educación sexual debe ser enseñada.

Según el punto de vista de Kinsey, los niños son sexuales desde el nacimiento, y por tanto, son capaces tener relaciones sexuales a cualquier edad y merecedores de ellas como los adultos, y la sociedad debería reflejarlo alterando sus códigos morales.

Aunque Kinsey abiertamente no promovió la pedofilia, proporcionó la base “científica” para ello. El pensaba que el problema principal de la actividad sexual entre los adultos y niños era la histeria y la sobreprotección por parte de los padres y autoridades; pensaba que los chicos jóvenes necesitaban de la ayuda de los adultos para desarrollar efectivas técnicas sexuales.

El registró los contactos sexuales entre niñas y adultos como “una fuente de placer para estas jovencitas, que podrían conducir a un mejor desarrollo socio-sexual en su vida posterior.” Su co-autor, Wardell Pomeroy, un famoso educador sexual y sexólogo, ha escrito que la investigación de Kinsey descubrió “muchas relaciones agradables y satisfactorias entre los padres y las hijas.”

Pomery también en su libro de educación sexual, “Chicos y sexo” (“Boys and Sex”), también abogó por las posibles “relaciones sexuales amorosas” entre niños y animales.

Gracis a las aportaciones de Kinsey, aparecen cada vez más fotografías de niños en las revistas pornográficas como “Playboy” y “Penthouse”.

 

Condensado de “La investigación sexual de un pervertido” Publicado por hazteoirparaguay

 

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