Select Page

VII RAZÓN: El embrión es una persona, un ser humano y por lo tanto defendible de cualquier atentado contra su vida.

VII RAZÓN: El embrión es una persona, un ser humano y por lo tanto defendible de cualquier atentado contra su vida.

Ángelo Serra, en su libro “Por un análisis integral del estatuto del embrión humano” explica las tres características esenciales del desarrollo del embrión con los que se demuestra que este es un ser humano:

  1. Coordinación. Diferentes células se van multiplicando e integrando de forma estructurada, coordinada y gradual. Y es que el desarrollo del ser humano no se suscita de manera espontánea, ni se forma de manera instantánea.
  2. Continuidad. El cigoto supone el inicio del nuevo ciclo vital de un nuevo ser humano. Todos los pasos que se van dando en él, la multiplicación de las células y la aparición de los diferentes órganos y tejidos son la expresión evidente de un proceso continuo y coordinado.
  3. Gradualidad. Al igual que sucede con todos los seres, la sucesión de formas del desarrollo no son sino estados concretos de momentos diversos de un mismo proceso de desarrollo de un ser, en este caso, de un ser humano.

El doctor mexicano Carlos Fernández del Castillo (Director del Centro Mexicano de Ginecología y Obstetricia) quien ha atendido más de 30.000 partos en 53 años de experiencia profesional confirma lo expuesto.

Por lo dicho, nos reafirmamos en la invalides del argumento que la mujer es dueña de su cuerpo y que, por consiguiente, puede abortar[1] ya que el niño en gestación es otro ser humano, otro cuerpo. Ya que concordante con la característica de Coordinación, el embrión humano tiene genoma propio, metabolismo propio, es decir, su propio corazón, su propia circulación, su propio sistema digestivo distinto que el de la madre desde la fecundación.  Es decir, tiene un comportamiento distinto que el de cualquier otra célula del cuerpo de la madre.

El embrión es un individuo de la especie humana.  Desde que es embrión vemos un organismo (no un órgano como quieren hacernos creen los defensores del aborto), perfectamente identificable como persona en evolución. No admitirse ello cabría la siguiente pregunta:

¿De este cumulo de células, derivadas de la unión de un espermatozoide y un ovulo, saldrá un dinosaurio, un mueble, un gato?  ¡No!  Saldrá un ser humano.  

 

 

 

 

 

 

[1] Adicionalmente, admitirse que siendo dueña de su cuerpo puede abortar querría decir que ¿Una mujer puede vivir, en su integridad, despojándose de partes de su cuerpo, incluso reiteradas veces (ante reiterados abortos)?

Leave a reply