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¿Y de la violencia de la mujer contra el hombre?

Centrar la violencia, únicamente, contra la mujer conlleva la invisibilidad de un mal pandémico: La violencia es generalizada, no es exclusiva o focalizada en agravio de una, sino de todos.

Mantenernos en este grave error impide identificar las causas y consiguientes alternativas de solución. Grave error que nos induce, por conveniencia económica, los movimientos feministas de género.

El delito de feminicidio ha disminuido considerablemente en los últimos años (de 154 en el 2009 a 37 el 2014)[1] no obstante se ha incrementado la agresión incluso muerte por violencia familiar de parte de la mujer hacia el hombre. Hecho no es difundido y por el contrario es silenciado por los medios de comunicación masivo.  

Según la psicóloga Ariana García, docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental, a nivel nacional, los casos de maltrato contra varones suman 2,882, siendo el número mayor el registrado en el mes de marzo con 1,080 casos a lo largo del país.

Lima lidera la cifra de casos de violencia doméstica en la que los hombres son los agredidos, con 1,111 denuncias en lo que va del año. Así lo indica el portal del Programa Nacional contra la Violencia Familiar del Ministerio de la Mujer (MIMP). Le siguen Arequipa con 267 casos y Cusco con 157, señaló la psicóloga Ariana García, docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental.

En el total nacional, señala García, los casos de maltrato contra varones suman 2,882. Este número es mayor al registrado en marzo con 1,080 reportes a nivel nacional.

 

Miriam Valero

En los últimos años la sociedad ha dado grandes pasos en la detección y en la lucha en el maltrato contra la mujer. Sin embargo, existe un gran vacío mediático, estadístico y legal en los casos en los que el hombre es la víctima de violencia doméstica y la mujer la que ejerce los malos tratos. Los expertos señalan que es difícil establecer datos fiables del total de casos ya que todavía, por vergüenza a sentirse ridiculizados, muchos hombres se frenan a la hora de denunciar que se sienten maltratados.

A esto, se une el hecho de que los gobiernos y las instituciones vigilan mucho menos este tipo de maltrato que al ejercido hacia la mujer.

 

Las cifras

Es muy difícil encontrar estadísticas globales sobre la violencia en la pareja contra los hombres, sin embargo, algunas organizaciones que trabajan por la defensa de los derechos de los varones y algunos gobiernos nacionales han avanzado realizando algunas investigaciones fiables en regiones determinadas.

Y es que muchos países registran tasas muy altas de maltrato hacia los hombres. Uno de estos ejemplos es el Reino Unido.

En el país, las víctimas de la violencia doméstica son hombres en un 40% de los casos mientras que las mujeres lo son en el 60, según cifras del estudio “Domestica Violence, The Male Perspective” del grupo Parity que lucha por la igualdad de derechos entre hombre y mujeres en la región.

Este estudio también señala que en muchas ocasiones, las agresoras de las víctimas quedan en libertad y que los hombres encuentra muchos más problemas que las mujeres a la hora de verse protegidos.

Otro ejemplo en el que se registran un alto número de casos es en México. El recuento de la Secretaría de Salud del Gobierno señaló en 2010 que, igual que en Gran Bretaña, en el 40% de los casos las víctimas de la violencia doméstica eran hombres. Además, indica que se estima que un 80% de hombres no denuncia las agresiones recibidas.

Asimismo, en 2010, en Perú se denunciaron en los registros oficiales 15 casos al día de maltrato contra hombres y en Estados Unidos, un estudio realizado por el National Violence Against Women Survey señala que la cifra de hombres maltratados ascendería al 35,6% del total de víctimas.

 

Tipos de maltrato contra el hombre

En la sociedad, está menos aceptado el papel de la mujer como agresora. Sin embargo, las mujeres realizan maltrato de forma similar a los hombres.

La más ejercida sería la violencia psicológica como el maltrato verbal (insultos, ridiculización, críticas despectivas) y el maltrato emocional en el que la víctima siente manejados sus actos, se siente controlada por su agresor (intimidación, maltrato verbal, insultos, coacción).

Asimismo, también hay numerosos casos registrados que reflejan que la mujer ejerce, igual que el hombre, violencia física, abusos, violencia sexual (violaciones, acoso) y, en el peor de los casos, asesinatos.

Las consecuencias del maltrato en hombres, igual que en las mujeres, son devastadores: desordenes psicológicos tales como depresión, ansiedad, pánico, estrés postraumático, miedo, sentimiento de inferioridad y de culpabilidad o justificación de las agresiones acontecidas. Los especialistas también han apreciado un aumento del riesgo de suicidio en las víctimas de la violencia doméstica.

Junto con todo ello, el maltrato es un problema social que no sólo afecta a la víctima, sino que deja huella en todo su entorno: hijos, resto de familia o amigos.

 

Casos

A Juan, un mexicano de 30 años, su mujer le agredió mientras dormía profundamente. Su esposa le hirió la espalda con las uñas tras acusarle de haberla engañado. Las heridas de este joven tardaron varios meses en curar. Pero esta no era la primera vez, antes, su mujer ya le había lanzado objetos del hogar en episodios de ira.

A pesar todo ello, Juan, no piensa denunciar ya que, a pesar de las agresiones, teme perder la custodia de sus dos hijos si entra en un litigio en los tribunales con su mujer.

Otro ejemplo de violencia doméstica al otro lado del océano contra hombres es el de el anónimo creador de la página web española www.,hombresmaltratados.com, que inició esta revista digital para dar visibilidad y relatar los casos de los hombres afectados por la violencia de género.

En la página web relata su caso de forma anónima. En él, cuenta como, tras años de dedicación exclusiva a su exmujer, en el que esta le absorbía de su entorno, de sus amigos, de su familia, decidieron tener dos hijos.

El último de ellos una niña. A raíz del nacimiento de su hija, su esposas comenzó, iniciada por lo celos hacía la buena relación del padre y la hija, a agredirle psicológicamente. Tras esto, comenzaron las agresiones físicas intentando cortarle con botellas rotas o incluso tirándole macetas desde un tercer piso.

En su caso, el sí ha decidido comenzar un proceso de separación, porque “decidió hacer caso a su corazón y a su estómago, antes que a su mente”, señala en su relato.

Aún más escabroso es el caso del inglés Ian McNicholl a quien su mujer, que en actualidad cumple una condena de 7 años de cárcel, le quemaba con la plancha. Le apagaba cigarrillos en la piel, le pegaba puñetazos en la cara, golpeaba con una barra de metal y le vertía agua hirviendo encima.

 

Refugios y movimientos para ser visibles

Igual que esta página web, muchas organizaciones alrededor del mundo luchan por defender los derechos de los hombres ante la violencia doméstica.

Algunas ejemplos de ellas con la australiana Men´s Right Agency, la estadounidense Domestica Violence Against Men In Colorado, la escocesa Men´s Advice Line o la venezolana  Asociación de Hombres Maltratados (Ashoma).

Estas asociaciones defienden a los hombres víctimas del maltrato ya que afirman sentirse más vulnerables ante las leyes en la protección de su integridad que las mujeres.

Una de las principales peticiones de los afectados es equiparase en la legislación con las mujeres víctimas de violencia doméstica así como la ampliación de plazas en refugios para que los hombres puedan iniciar una nueva vida dejando atrás el maltrato.

Por ejemplo, la organización Parity de Reino Unido, indica que en la región sólo hay 60 espacios para que hombres maltratados se refugien mientras que hay 7.500 para mujeres.

En este sentido, países como Holanda han sido pioneros. En 2009, el Ministerio de Sanidad del país inauguró 40 centros de acogida para hombres víctimas de violencia intrafamiliar, aumentando su capacidad para acoger a las víctimas.

En ellos se atienden a hombres que han sufrido abusos físicos y psíquicos, además de a víctimas de venganzas de honor y de tráfico de seres humanos.

Hace años la violencia domestico en la mujer era la tabú. Hoy este silencio se ha trasladado a la violencia ejercida sobre los hombres, que luchan, ante el gran número de casos de los que son víctimas, por tener los derechos que les pertenecen.

 

De “Los hombres maltratados: invisibles y olvidados” en The Prisma

 

 

[1] Pag. 14 del INFORME TEMÁTICO N° 126 /2014-2015 ESTADÍSTICAS SOBRE VIOLENCIA FAMILIAR Y SEXUAL, VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y FEMINICIDIO EN EL PERÚ  http://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con4_uibd.nsf/4D6FF68892487BCF05257E2E005F78D3/$FILE/INFTEM126-2014-2015.pdf

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